OEA debe pronunciarse para condenar hechos en Honduras
Coopmultimedios, 28 de junio de 2.009.- El Honduras no hay tranquilidad y en todas las ciudades y pueblos la gente está reuniéndose al rededor de las plazas para estar alerta de los acontecimientos de su país en contraste con lo que quieren mostrar los medios de comunicacion social privados sobre una tranquilidad mediática, así lo informó la canciller de Honduras, Patrica Rhodas, vía telefónica para Telesur.
Rhodas apela al buen tino de la Organización de Estados Americanos para que no reconozca ningún gobierno que no sea el de Manuel Zelaya, constitucionalmente electo, luego del gesto que tuvo con la isla Caribeña de Cuba y levantar la sanción que le fue impuesta por esa organización internacional hace 48 años atrás.
La Canciller hondureña informó además que están cortando los servicios de luz y teléfono con la finalidad de mantener aterrada y aislada la población de la situación real, sin embargo le recuerda a ese pueblo que salga su sus casas, "quedarse en sus casas es morir.." para evitar sucesos como de los años 80 donde la población fue obligada a callar y aceptar violaciones de los derechos humanos, asesinatos y miseria impuesta por los militares comandados por la oligarquía.
Entre tanto el pueblo hondureño a pesar del terrorismo del que son objeto con sobrevuelos de aviones de guerra y luces de bengala, sigue rodeando la casa presidencial y exhortando a los soldados a unirse a la lucha para combatri este golpe de Estado. En entrevistas los hondureños rechaza y no reconocen a Roberto Micheleti como presidente provisional por considerarlo como un presidente de facto. Fue rechazado en las elecciones internas, es un retroceso de 20 años, por lo que le solicitan a la comunidad internacional apoyo a la democracia legítima y el Estado de Derecho en Honduras. Micheleti es el presidente del parlamento hondureño y asumiría la presidencia hasta noviembre para la realización de nuevas elecciones.
El pueblo apostado en los alrededores de la casa Presidencial trasladó las urnas electorales hasta allí para mostrarle a los soldados su voluntad de participar en el proceso eleccionario abortado por el secuestro del presidente Zelaya.

