Cuando las voluntades se juntan... puesta en marcha del ducto gasífero “Antonio Ricaurte”
El Gasoducto Transguajiro se ubica en los municipios Páez, Mara, Jesús Enrique Lossada, San Francisco y Maracaibo, del estado Zulia, en Venezuela; y Manaure y Maicao, de La Guajira colombiana y tiene una longitud de 224,4 kilómetros, 85 están en suelo neogranadino. La capacidad de transporte de este ducto será de 500 millones de pies cúbicos al día. Diez estaciones estarán en suelo venezolano y cuatro en territorio colombiano. El proyecto que parte desde Campo Ballena llegará hasta el Lago de Maracaibo, e incluye un tramo lacustre de 23 kilómetros que enlaza la central eléctrica Ramón Laguna con la refinería Bajo Grande, en territorio venezolano y transportará unos 150 millones de pies cúbicos de gas desde Colombia hacia Venezuela durante cuatro años, para posteriormente asumir entregas de igual cantidad desde Venezuela a países vecinos. Con inversión social El desarrollo social ha sido uno de los principios rectores bajo los cuales se firmó este proyecto, respetando los valores culturales productos de las costumbres ancestrales de los 600 mil guayuú que habita en la zona, beneficiando tanto a venezolanos como a colombianos, ya que este tramo de la frontera tiene la particularidad de ser un área marcada por la hermandad. El proyecto gasífero tiene previsto la construcción de sendos núcleos de desarrollo endógeno respetando las culturas de ambos países. Son muchos los guajiros que han acudido a territorio venezolano para ser atendidos en el Centro de Diagnóstico Integral de Paraguaipoa, o asistidos por problemas oftalmológicos a través de la Misión Milagro. Elías Borrego, trabajador de la alcaldía de Riohacha, expresó su confianza en que La Guajira, en un mediano plazo, crezca. “Somos un mismo territorio, somos hermanos. Esperamos con gran ilusión al presidente Chávez, su verbo encendido, franco y sincero nos lleva a sentirnos cercanos a él, quien quiere y trabaja porque Colombia y Venezuela seamos un mismo territorio”.
Cortesía Prensa Presidencial (11.10.07) Riohacha, Colombia (foto cortesía web AFP). A sólo una hora de la frontera con el estado Zulia —o la “raya”, como la denominan en Riohacha, capital del departamento de La Guajira, de Colombia— se encuentra esta entidad neogranadina que se alista para iniciar un crecimiento impulsado por la construcción del Gasoducto Transguajiro, tramo “Antonio Ricaurte”.
El Gasoducto Transguajiro se ubica en los municipios Páez, Mara, Jesús Enrique Lossada, San Francisco y Maracaibo, del estado Zulia, en Venezuela; y Manaure y Maicao, de La Guajira colombiana y tiene una longitud de 224,4 kilómetros, 85 están en suelo neogranadino. La capacidad de transporte de este ducto será de 500 millones de pies cúbicos al día. Diez estaciones estarán en suelo venezolano y cuatro en territorio colombiano.
El proyecto que parte desde Campo Ballena llegará hasta el Lago de Maracaibo, e incluye un tramo lacustre de 23 kilómetros que enlaza la central eléctrica Ramón Laguna con la refinería Bajo Grande, en territorio venezolano y transportará unos 150 millones de pies cúbicos de gas desde Colombia hacia Venezuela durante cuatro años, para posteriormente asumir entregas de igual cantidad desde Venezuela a países vecinos.
Con inversión social
El desarrollo social ha sido uno de los principios rectores bajo los cuales se firmó este proyecto, respetando los valores culturales productos de las costumbres ancestrales de los 600 mil guayuú que habita en la zona, beneficiando tanto a venezolanos como a colombianos, ya que este tramo de la frontera tiene la particularidad de ser un área marcada por la hermandad.
El proyecto gasífero tiene previsto la construcción de sendos núcleos de desarrollo endógeno respetando las culturas de ambos países.
Son muchos los guajiros que han acudido a territorio venezolano para ser atendidos en el Centro de Diagnóstico Integral de Paraguaipoa, o asistidos por problemas oftalmológicos a través de la Misión Milagro.
Elías Borrego, trabajador de la alcaldía de Riohacha, expresó su confianza en que La Guajira, en un mediano plazo, crezca. “Somos un mismo territorio, somos hermanos. Esperamos con gran ilusión al presidente Chávez, su verbo encendido, franco y sincero nos lleva a sentirnos cercanos a él, quien quiere y trabaja porque Colombia y Venezuela seamos un mismo territorio”.

